Democracia y elecciones

El Próximo 13 de diciembre, Chile decide sus futuros cuatro años en las urnas.

No sé hasta qué punto es productivo gastar palabras en debatir sobre la democracia actual: es como insistir en dar un masaje cardíaco a un cadáver. Es un hecho que el contexto sociopolítico actual de los países “desarrollados” o “en vías de desarrollo” (términos bastante cuestionables, pero en fin) es más de lo que la democracia actual puede asumir. Esta realidad se ha ido zurciendo y parchando con leyes y decretos que intentan regular entes tan vivos y cambiantes como Internet, el libre mercado, las multinacionales o el cambio cultural sufrido en el último siglo.

La crisis ha sido, en este sentido, un brusco despertar para aquellos que aún soñaban con el idílico estado del bienestar. El modelo está saturado, desbordado de pequeños detalles traducidos en normas que no satisfacen a todos y que más que dar beneficios, quitan libertades. Algunos lo vemos claro, estamos en el tiempo clave para moldear el futuro, respiramos el aire tenso e incierto de antes de un gran cambio, como el que se respiraba en Versalles antes de la toma de la Bastilla.

El futuro, ¿alguien lo sabe? Es difícil predecirlo, o imaginar un sistema político (ya sea radicalmente nuevo, o variaciones del actual) que permitan abarcar lo que hoy se nos escapa: ¿Qué pasa cuando los impuestos de una empresa mantienen un país? ¿Es justo consumir productos hechos por niños cuando en nuestro país está prohibido el trabajo infantil? ¿Qué pasa cuando derechos fundamentales como la educación o la vivienda caen en las garras del libre mercado? ¿Hasta qué punto es sostenible (y rentable) el parche económico de concertar las cosas?

Habiendo dejado claro mi cinismo ante la democracia, creo que ésta en Chile aún tiene algo más de vida que en España, no sólo por el “retraso político” (lo de “social” es debatible, España también tiene carencias, como todos los países), si no porque la dicotomía izquierda-derecha es bastante más sencilla. Así pues, hagamos un análisis de los candidatos entre los cuales el electorado chileno tendrá que escoger el mal menor.

Sebastián Piñera, economista, representante de Renovación Nacional con el apoyo de los partidos de la Coalición por el Cambio. Conocido por su exitosa carrera empresarial que le llevó a la presidencia de LAN Chile, es el favorito en los sondeos. Piñera, que encarna a la derecha chilena, presenta un programa electoral con políticas que hablan más de paternalismo de la clase pudiente hacia la clase obrera que de igualdad de oportunidades para todos.

Podéis ver su programa completo aquí, (http://pinera2010.cl/75-compromisos/).

Personalmente, creo que tiene algunos puntos positivos, como, por ejemplo:

- El apoyo al sector agroalimentario.

- La introducción del voto voluntario y el voto a los extranjeros (yupi!).

- El apoyo a la clase media (en Chile, el sector más desprotegido).

- La defensa de los derechos del consumidor. Aunque el enfoque que de ello pueda hacer (y aquí me disculparéis por el enorme prejuicio) un empresario, me hace dudar bastante.

Sin embargo hay puntos de su campaña ridículos y completamente insuficientes como por ejemplo:

- Apoyo a la inserción laboral de la mujer aumentando la baja por maternidad. Para erradicar la discriminación en ese ámbito más bien habría que proponer la baja por paternidad para dejarnos en igualdad de condiciones.

- Bono puntual para ayudar a familias vulnerables. Lo de siempre, darles un cheque una vez y sentir que ya hemos hecho el trabajo: pan para hoy, hambre para mañana.

- Becas y créditos para la educación superior; no es posible que en el sistema de educación superior no haya casi diferencia entre las universidades públicas y privadas. Chile no sólo necesita becas y créditos, necesita una universidad verdaderamente pública y de calidad.

- El bloque de medio Ambiente: no sólo es poco realista e incidente en tópicos, sino que no hace mención a temas tan importantes y desatendidos en Chile como los Estudios de Impacto Ambiental o la Educación Ambiental. Es evidente que en su equipo no hay ningún especialista en el tema.

Siendo realista creo que estoy hablando del futuro presidente de Chile, y todos tenemos derecho a nuestro intento en política, pero Piñera deberá ser excesivamente transparente y cuidarse mucho de ejercer su poder para favorecer a su círculo pues muchos (entre los que me incluyo) están dispuestos a creer su mandato lleno de irregularidades del tipo tráfico de influencias y malversación de fondos.

Eduardo Frei Ruiz-Tagle, ex presidente y candidato democratacristiano secundado por la Coalición de Partidos por la Democracia. Además es hijo de presidente de Chile anterior a Allende, Frei Motalva. Su anterior mandato, en 1994, se vio marcado por el crecimiento y consolidación económica del país. Sin embargo, su plan no aporta nada nuevo, y la verdad aunque va segundo en los sondeos, si saliese, no supondría ningún cambio, sino más bien sería como un puente para mantener todo como está hasta las próximas elecciones (en la que esperemos se presente alguien con más vocación y calidad que los candidatos 2009)

Sus propuestas, que podéis consultar aquí http://www.efrei.cl/laspropuestas no dan ni frío ni calor. Es muy poco claro en algunos temas (¿aborto terapéutico?). No se moja en ningún punto y su política es más bien un “hay que hacer pequeños cambios para que todo siga igual”. Esto esta bien para la estabilidad, pero estabilizar Chile significa no ir ni hacia delante ni hacia atrás. El tema de medio ambiente y la reforma laboral no están del todo mal, de hecho, medio ambiente bastante mejor que Piñera, pero tampoco hay nada especialmente bueno. Es un programa “correcto” en casi todos los sentidos.

Como puntos mal tratados podría poner:

- Discriminación positiva hacia indígenas y estudiantes de origen popular. De nuevo se cae en la desprotección de la clase media. No hay que discriminar: ni positiva, ni negativamente, Si acaso habría que quitar privilegios a ciertos sectores para que lo único que cuenten sean los méritos académicos.

- En la sección de Mujeres dice que se apoyará que un tercio de las directivas sean mujeres. Es un buen comienzo, aunque poco realista ya que el patriarcado en Chile está a la orden del día. Esta medida es completamente insuficiente.

Personalmente creo que es un cartucho ya quemado. Si tuviese derecho a voto (voto a los chilenos residentes en el extranjero ¡YA!), lo apoyaría por que lo considero el mal menor, pero su programa me parece cojo por muchas partes

Marco Enríquez-Ominami, con sólo treinta y seis años, empezó presentándose por libre y consiguió el apoyo del Partido Ecologista y el Humanista. Al igual que Frei, es hijo de la política chilena pues tanto su padre como su padre adoptivo han sido personajes del ámbito. Sin embargo él ha destacado en el ámbito audiovisual como productor.

Si Arnold llegó a senador de California, no soy nadie para quitar credibilidad a Ominami, pero el que su mujer fuera presentadora de programas televisivos tan enriquecedores como la versión chilena de Dancing with the stars le quita bastante credibilidad.

Sin embargo, su programa, que podéis ver aquí http://www.marco2010.cl/wp-content/plugins/downloads-manager/upload/Vision%20de%20Pais%20-%20Version%20Corta%20Final.pdf no es tan malo, excepto en el ámbito ambiental en el que me gustaría hablar seriamente con el que lo hizo para cantarle las cuarenta.

Hablemos pues de esta brillante estrategia Ambiental y energética.

- Imposición de royalties a las empresas que explotan los recursos naturales de Chile. NO. Hay que imponer normas de actuación, exigir reparaciones de daños y medidas compensatorias. No es solo un daño económico al presente el estas empresas se aprovechen de la riqueza natural de Chile, también es un daño a la economía y riqueza de mañana, por lo que no solo queremos compensación económica hoy, sino también tener nuestros recursos mañana.

- La política energética de Ominami parte de la base que, para el ciudadano común, ser ecoeficiente es más caro. Esto no es cierto: las bombillas de bajo consumo son más caras, pero el costo de la luz se reduce de una manera proporcionalmente mayor. Lo primero, es educar ambientalmente a los políticos, para que puedan educar ambientalmente a la población.

Personalmente creo que presentarse a los 36 años a unas elecciones presidenciales es algo apresurado. Ciertamente es un personaje popular y una persona válida, pero ¿está a la altura del trabajo?

Jorge Arrate, militante del Partido Comunista, recibe también el apoyo de la Izquierda Cristiana. Empecé este largo post opinando que la democracia está agonizando; bien, pues la utopía del comunismo hace tiempo que dio su último suspiro. Y, aunque hay países que aún están viviendo el sueño de Lenin, el comunismo es un sistema que, a día de hoy en los países democráticos es obsoleto. No es viable, por lo tanto su programa, y eso se ve reflejado en el último lugar que lleva en los sondeos.

Su programa lo podéis ver aquí: http://arratepresidente.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=288&Itemid=26

Algunos puntos de éste, sin embargo, son interesantes como por ejemplo el compromiso por la educación sexual responsable, un tema bastante tabú en Chile, los medicamentos genéricos para todos y el apoyo a la mediana empresa.

Lo malo son las nacionalizaciones que propone, es un término bastante estigmatizado. Más que quitar a las empresas lo que algún día cedimos, deberíamos cambiar las normas del juego, exigir que se trabaje tomando ciertas medidas para asegurarnos de un beneficio mutuo.

Bueno, visto lo visto, y habiendo criticado la presidencia de Bachelet bastante, Michelle no te vayas!



Pesares y añoranzas

“El que está seguro de saber el fin de las cosas
cuando tan solo ha empezado a realizarlas es
o un sabio, o un loco;
no importa cuál de las dos cosas sea,
lo cierto es que será un hombre desgraciado,
ya que ha puesto un cuchillo en el corazón del enigma”

 

TAD WILLIAMS, Pesares y añoranzas

Por lo tanto,

dejando esa locura demencial,

he decidido empezar  a poner

puntos y seguidos, comas y puntos suspensivos

en lugar de puntos y finales.

He dicho.

 

: - P



Cinco reglas infalibles para no perder una discusión

Aunque me considero una persona bastante pacífica, no me han faltado ocasiones en las que una discusión se me ha salido de las manos y he dicho o hecho cosas que, al recordarlas, me hacen sentir que no eran dignas de mí. La clave la descubrí no hace mucho y, aunque se me pueda tildar de muchas cosas, creo que son cinco reglas bastante útiles.

1.       Sé honesto. Parte de la base de que nunca serás del todo inocente: busca tu parte de culpa y pide perdón por ella.  Pedir perdón es simple, consta de tres partes fundamentales:

a.       Discúlpame.

b.      Lo hice mal.

c.       ¿Puedo arreglarlo? ¿Cómo?

2.       No entres en largas explicaciones ni excusas: la gente receptiva no suele necesitarlas y el resto las usará en tu contra.

3.       Recuerda que un silencio bien colocado es más significativo que dos horas de discusión.

4.       Cuenta hasta diez antes de contestar. Si en el número nueve aún tiemblas de rabia, vuelve a contar hasta diez.

5.       Haz lo correcto: “lo correcto” puede variar según el criterio de cada uno, pero ser fiel a uno mismo es fundamental para no arrepentirte al mirar atrás.

 

Besos.

P



11.09.09

No nos engañemos: para el resto del mundo, el 11 de septiembre pasará a la historia por la cruel  y triste cura de humildad que un grupo terrorista le dio a George Bush, llevándose cientos de vidas inocentes en el camino.

Sin embargo, esta fecha nos toca algo más de cerca a más de quince millones de chilenos. No voy a debatir sobre lo bueno y lo malo de esa dictadura y esa democracia en particular; para mí la vida sin libertad no es vida, y un estado de derecho no puede surgir a golpe de fusil. Sin embargo, algo que hasta entonces era un simple aire de división nacional, una cosa intangible arraigada en la más profunda desigualdad social, tomó forma, nombre y apellido ese 11 de septiembre de 1973 y se asentó en el pueblo chileno de una manera tal, que treinta y seis años después sigue siendo la principal fuente de desunión del país. Culpas hay en los dos bandos, y la incultura y la desinformación que hay en la mayoría del país desde entonces, ha sido suficiente para radicalizar posturas que, con un poco más de educación, se hubieran podido moderar.

Pero el 11 de septiembre también toca de cerca a seis millones de catalanes. En Catalunya, se conmemora que, cuando ascendieron los Borbones al trono español (la actual casa real), Catalunya, que fuere el principal motor del bando perdedor, fue duramente castigada por su traición. Se abolieron sus instituciones políticas y Catalunya vivió sin parlamento desde 1716 hasta el 1980, Barcelona se convirtió en una base militar y la cultura y la lengua catalana se consideraron “de segunda” frente a una España que, imitando el modelo francés, quería ser única y total. Hoy en día el 11 de septiembre los catalanes celebramos nuestra cultura, que ha vivido tantos años oprimida. ¿Por qué el 11 de septiembre es símbolo de desunión para los catalanes? Para muchos es el día de la reivindicación de la independencia territorial  e institucional de España. Tampoco entraré en pros y contras de la (in)dependencia de Catalunya. Cualquier persona de criterio y que haya viajado por España conoce su pluralidad y, aunque todavía quedan vestigios de las barbaries que el franquismo hizo en España (un minuto de silencio por la cultura y el idioma gallego), yo creo que separar dos naciones (nacionalidades o en las palabras que lo quiera poner la constitución) que han ido de la mano tanto tiempo sería una amputación irreparable tanto para catalanes como para españoles.  Sin embargo, respetar y fomentar esa pluralidad es tarea de españoles y catalanes por igual.

El 11 de septiembre, sin embargo, significa algo distinto para mí. Para mí, que formo parte de esa minoría de tan solo un “grapat” de personas que pueden considerarse catalanas y chilenas a la par, el once de septiembre es un día oscuro, símbolo de la división de mis dos tierras.

El 11 de septiembre me recuerda que la falta de diálogo y de comprensión, el no podernos poner en el sentimiento  del otro, el no importarnos el sufrimiento ajeno y la radicalización de posturas, nos ha hecho sordos a nuestros instintos más humanos.  Para mí el 11 de septiembre es el día de franquear barreras y limar asperezas. Sentémonos a escuchar a nuestros abuelos y padres, con una visión crítica y neutral del pasado, para poder ser los pilares de un futuro mejor.

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Feliz 11 de Septiembre!!!!!!!!!!

 

PS: Hay un mural en la facultad de ciencias de la UAB que dice,

“A todos aquellos a los que el odio llevó a la muerte

y a los que el amor, a la libertad…”

es en conmemoración de la mujer trabajadora, pero creo que aplica perfectamente.

 

PS2: Esto es una trivia muy random, ¡Pero el 11 de septiembre faltan 111 días para año nuevo!

 

Besos

 



Mi primer post

Bienvenid@s a escala de grises

¿Por qué “escala de grises”? Es tan solo un nombre; auqnue, por que negar que algo tiene que ver con la linealidad del mundo que nos envuelve.

Sí, porque, prácticamente cualquiera de los temas que nos consumen tienen dos, y solo dos, puntos de vista. Cualquier intento de tridimensionalizarlo, siempre es finalmente extrapolable a un lugar intermedio entre los dos primeros; pasando a formar parte de la infinita escala de grises.

En palabras que no son mías:

“Todo tiene un único opuesto: el Sol, la luna; el mar, la tierra; Dios, el Papa…”

 

No prometo hilo conductor, constancia o coherencia algona. Este blog será como yo misma.

Besos.